
En días como hoy, estoy cansada de ser yo,
con mis celos, con mis miedos,
todo aquello que escondo, que no digo,
pero sin embargo vive dentro mío.
En días como hoy, siento tantas ganas
de escribirte estas palabras,
de abrazarte con las fuerzas que me faltan,
de llorarte en los rincones de mi alma,
de acostarnos en tu cama
y encontrar aquella eterna magia
que me cura con caricias las heridas
que el pasado siempre inicia.
En días como hoy, no sé quien soy
y muchos menos que me pasa,
siento frío y me lastima esta coraza,
quiero librarme de todo aquello
que me esta haciendo mal,
quiero encontrar la formula para olvidar
esas palabras, ese maldito nombre,
algo en mí de pronto se rompe
y solo tú me puedes sanar,
porque en días como hoy,
tus labios son medicina,
tus palabras vitaminas
y tus manos me dan vida.
Ojala este pasado amenazante
no logre su propósito de robarme
tus ojitos que no dejan de mirarme,
tus manos que me cuidan como nadie,
ni los viernes a la tarde
que nombramos como nuestros,
entre risas y mimos,
entre besos y suspiros.
Berenice Michelena.
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