20/9/12

¡Hola Nico!


Vos no sos una mascota. Vos el que me hace compañía en mis trasnoches, a los pies de la cama; el que me ve reír de la nada y me ve llorar desconsolada algunas noches sin entender por qué, pero me brindas tu pelito para secarme un poco la cara en un abrazo; con vos soy natural, sin máscaras ni intentos de nada; vos me escuchas cantar como nadie lo hace y me miras raro cuando bailo como loca (sólo con vos puedo ser tan ridícula); me preparas para ser madre cuando te pego algunos gritos porque te portas mal o sos caprichoso; con vos no tengo peros ni dudas, te lleno de abrazos y besos cuando quiero, no cuando me parece "correcto", hasta que te harto de tanto amor y entiendo tus "salí de acá, pesada"; vos te pones feliz cuando llego y haces que mi llegada a casa valga un poco más la pena; vos sólo me podes despertar a las 8 de la mañana y que, en vez de insultarte, te reciba con una sonrisa de lado a lado; vos sos mi orgullo con los vecinos, cuando te acompaño a pasear y te saludan "Hola Nico!" y ellos no tienen ni idea de como me llamo y yo ni los tengo de cara, pero vos sí que sos popular, que tipo sociable; vos me ayudaste a superar la ausencia de Tomás, porque él vive en tus ojos; vos me haces creer más en Dios que cualquier sermón de Iglesia; vos sos lo mejor que me pasó en la vida, nene! Y después algunos ingenuos piensan que sos una mascota... Que ilusos! 

No hay comentarios: